La gastroenteritis es una infección vírica que afecta al estómago y al intestino, produciendo una inflamación de estos órganos, lo que impide que realicen su función y provoque el rechazo de los alimentos.

Al tratarse de un virus, es muy común que se produzca el contagio por contacto, así como por la ingesta de alimentos contaminados. Por ello, en las escuelas infantiles es muy común que se dé un rápido contagio entre los niños.

Para evitar que esto suceda, la prevención tiene que iniciarse desde casa. Hay que recordar a los padres que, cuando noten en sus hijos alguno de los síntomas más frecuentes de esta enfermedad, como náuseas, diarrea, fiebre moderada, cansancio y dolores musculares, retortijones o pérdida del apetito, es recomendable no llevar al niño a la escuela puesto que, además de que puede empeorar su estado de salud, también puede contagiar a otros compañeros.

Los causantes más comunes de la gastroenteritis son los virus y las bacterias

Lo que recomiendan médicos y pediatras ante esta patología es quedarse en casa guardando reposo e ingerir abundantes líquidos para evitar la deshidratación. El malestar suele durar entre 3 y 6 días, durante los cuales se recomienda dar una dieta blanda para recuperar el funcionamiento normal del aparato digestivo y, por supuesto, seguir las indicaciones del especialista.

Se trata de una dolencia muy común en niños y bebés, pero no por ello tenemos que dejar de  intentar poner todos los medios suficientes para su prevención.

Los causantes más comunes de la gastroenteritis son los virus y las bacterias, cuya propagación es muy rápida tanto a través de la bebida y los alimentos, como por el contacto entre personas.

Por ello, es primordial que todo el personal de la escuela infantil lleve a cabo unas medidas higiénicas exhaustivas.

Así, se recomienda lavarse y desinfectarse bien las manos, sobre todo  después de cambiar un pañal o acompañar a un niño al baño. Para extremar la precaución, se recomienda utilizar guantes estériles con lo que se evitará así el contacto de las manos con los agentes infecciosos.

Del mismo modo, hay que extremar la higiene antes de manipular cualquier tipo de alimento ya que es otro medio conductor de la infección.

En cuanto a la alimentación, puede ser también un agente trasmisor de gastroenteritis porque un alimento haya sido previamente contaminado, pero también porque pueda estar en mal estado. Microbios o bacterias como la salmonella, son también causantes de la enfermedad por lo que se recomienda intensificar las medidas higiénicas en cocinas y comedores. Del mismo modo, evitar que se tomen alimentos en otros lugares que puedan no cumplir con las medidas higiénicas y sanitarias necesarias.

Así pues, es recomendable lavar bien los alimentos antes de cocinarlos o, en el caso de las frutas, antes de ingerirlos. No tomar aquellos alimentos que presenten un estado deteriorado, que presenten un mal olor o cuya fecha de caducidad se haya cumplido. Evitar que los lácteos estén mucho tiempo fuera del frigorífico, sobre todo en temporadas más calurosas.

Resulta muy complicado controlar los virus, bacterias y microorganismos que coexisten en una misma comunidad, pero, en gran medida, depende de nuestros correctos hábitos, que puedan afectar a una forma de vida saludable.

2 comentarios

  1. Se pasa fatal con la gastroenteritis…

  2. jaajajajajjja q mal

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