Este artículo es una libre traducción de un artículo de Geoffrey James.

La felicidad es la única manera de medir realmente el éxito personal. Hacer que los otros sean felices es la máxima expresión del éxito personal. Pero es imposible transmitir felicidad si tú no eres feliz.

Teniendo esto en cuenta vamos a ver 9 pequeños cambios en tu rutina cotidiana que, si eres como la mayoría de la gente, te harán inmediatamente más feliz.

1. Empieza cada día con ilusión

Si hay una gran verdad a propósito de la vida, es que te suele llevar hacía tus buenas o malas intenciones. Así que al levantarte de la cama, piensa : “Algo maravilloso va a ocurrir hoy”. ¿Y sabes que? Seguramente tendrás razón.

2. Toma tu tiempo para planificar y priorizar

La fuente más común de estrés es la percepción de tener demasiadas cosas que hacer. En vez de obsesionarte, escoge una cosa que, si la terminas hoy, te llevará más cerca de tu máximo deseo y objetivo en la vida.

3. Da un regalo a cada persona que te encuentras

No hablamos de regalo empaquetado formal. Puede ser una sonrisa, unas palabras de agradecimiento o de motivación, un gesto de cortesía. Y nunca dejes a una persona sin regalarle algo. El ánimo positivo vale la pena compartirlo.

4. Evita las conversaciones polémicas

Los argumentos sobre política o religión nunca tienen una única y verdadera respuesta, pero llevan las personas a actuar o decir palabras sin control. Cuando este típo de conversación llega, evita la discusión diciendo algo como: “Pensar en estas cosas me hacen daño a la cabeza”.

5. Asume que la gente tiene buenas intenciones

Como no puedes leer la mente de la gente, no conoces el “porqué” de sus acciones. Creer que los demás tienen malas intenciones añade una miseria innecesaria a la vida, mientras que asumiendo buenas intenciones nos predisponemos
a la reconciliación.

6. Come despacio comida de alta calidad

A veces, no podemos evitar comer rápidamente algo para seguir adelante en nuestro ritmo de vida. A pesar de esto, al menos una vez al día, intenta comer algo realmente bueno. Como un queso francés o un chocolate Suizo. Céntrate en ello y saboréalo.

7. Olvídate de los resultados

El peor enemigo de la felicidad son las preocupaciones excesivas, que vienen de la mala costumbre de centrarse en elementos que están fuera de tu control. Una vez que hayas realizado tus acciones, no hay más que hacer. Céntrate en el trabajo que estás haciendo en vez de pensar en lo que podría suceder.

8. Apaga la televisión

Muchas familias dejan la TV como “sonido de fondo” mientras están haciendo otras cosas. El objetivo de la inmensa mayoría de los programas televisivos es hacerte sentir insatisfecho con tu vida para que tengas ganas de comprar más cosas. ¿Porqué dejar que te transformen de manera subliminal como un consumidor sin cerebro?

9. Termina cada día con gratitud

Justo antes de irte a la cama, recuerda por lo menos una cosa maravillosa que ha occurido en el día. Puede ser algo como hacer reír a un niño o haber ganado mucho dinero. Lo que sea. Ten gratitud por ese día porqué nunca volverá.

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